Uno de los médicos aconsejó:
- Hay que extirparle el apéndice. -Entonces le extirparon el apéndice pero no mejoró.
Acudió a otro médico y éste le aconsejó:
- Hay que extirparle los dientes. -Y procedieron con la extirpación de los dientes, y nada. El hombre se veía un poco más viejo y nada más.
Luego, otro médico aconsejó extirpar las amígdalas. -Entonces se procedió, pero tampoco dio resultado alguno. Los zumbidos seguían y que los ojos seguían a punto de estallar.