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Testimonio de un discapacitado

Yo no puedo escribir, por lo que le pedí a mi mami que me ayudara a plasmar mis pensamientos en estas líneas, tampoco puedo hablar, vaya ni siquiera puedo moverme a voluntad, mi forma de comunicarme es muy sensual, por que yo hablo con los ojos.

Tengo veinticuatro años y no tengo enfermedad, mi mami y yo casi nos morimos a la hora del parto. A mi me faltó oxígeno y se afectó la parte del cerebro que regula mis movimientos pero gracias a Dios veo, oigo y entiendo perfectamente.

Desde el primer momento mis papás y mis hermanos me aceptaron con cariño. Jugaban conmigo, me cuidaban, es más, siempre han estado orgullosos de mi.

Me gusta conocer gente. Tengo muchos buenos amigos; uno de ellos es sacerdote y otro es pintor, me encanta platicar con ellos. En general me gusta mucho platicar con la gente, sobre todo con mi familia.

5 reglas para ser feliz

La felicidad también se cultiva, todas las acciones que tomas a diario influye en cómo te irá en la vida.

Estas son cinco reglas simples que le pueden ayudar a vivir feliz y en paz consigo mismo.

1.- Libera tu corazón del rencor y del odio.

Nunca es bueno vivir del pasado y guardar rencores, no vale mirar para atrás, sino mirar para adelante.

2.- Libera tu mente de preocupaciones.

Que no te preocupe lo que no tiene solución, vive solucionado lo que se puede arreglar.

Defender la alegría

Defender la alegría como trinchera.

Defenderla del escándalo y la rutina.

De la miseria y los miserables.

De las ausencias transitorias y las definitivas.

Defender la alegría como un principio, defenderla del pasmo y las pesadillas, de los neutrales y de los neutrones.

De las dulces infamias y los graves diagnósticos.

¡Vive mejor!

Haz como los pájaros: comienza el día cantando.
La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno que la vida le ofrece.
Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y déjate llevar por ella.

Ríete de la vida, ríete de los problemas, ríete de ti mismo.
La gente comienza a ser feliz cuando es capaz de reírse de sí misma.
Ríete de las cosas buenas que te suceden.
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.

No te dejes abatir por los problemas.
Si procuras convencerte de que estás bien,
vas a terminar convenciéndote de que realmente lo estás,
y cuando menos lo pienses te vas a sentir realmente bien.

Consejos

1. Desaparece de tu mente todos los números no-esenciales. Esto incluye tu Edad, Peso y Altura. Deja que tu médico se preocupe por ellos, para eso le pagas.

2. Mantén solo amigos alegres. Los cascarrabias te detienen, si realmente necesitas uno, probablemente tengas un miembro de tu familia que pueda llenar esa necesidad.

3. Continua aprendiendo. Aprende más sobre la Computadora, Manualidades, Jardinería, lo que sea... Nunca dejes al cerebro ocioso, un cerebro ocioso es morada del demonio... y el nombre de ese demonio es Alzheimer.

4. Disfruta las cosas simples. Cuando tus hijos son pequeños, son pocos lujos los que te puedes dar. Cuando están en la Universidad, son pocos lujos los que te puedes dar. Cuando se han ido y estas retirado, son pocos lujos los que te puedes dar.

Seamos como Jesús

Recuerdo que antes de yo nacer estaba preocupada porque no conocía el mundo al que llegaría, entonces le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra, Dios acercó su voz a mi oído y dijo:

Sé como el sol, levántate temprano y no te acuestes tarde.

Sé como la luna, brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.

Sé como los pájaros, come y canta, bebe y vuela.

Sé como las flores, enamoradas del sol, pero fiel a sus raíces.

Sé como el buen perro, obediente, pero nada más a su señor.

Sé como la fruta, bella por fuera, saludable por dentro.

El gran secreto

Hace muchísimos años, vivía en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo.

Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.

Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un niño y le dijo: -Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. Por qué no me enseñas qué debo hacer para conseguirlo. El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo:
-A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son MI MENTE y MI CORAZÓN y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida:

Que tu vida esté llena de...

Entusiasmo: Para ver hacia adelante.

Felicidad: Para mantenerte dulce.

Problemas: Para mantenerte fuerte.

Penas: Para mantenerte humano.

Esperanza: Para mantenerte feliz.

El día más hermoso

El día más hermoso... ¡es hoy!

No existe un día más hermoso que el día de hoy. La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado. Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes. Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.

El día de ayer pudo haber sido un hermoso día, pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado. Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso, pero no puedo avanzar mirando sólo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.

Alégrate siempre

Si eres pequeño, alégrate, porque tu pequeñez sirve de contraste a otros en el universo; porque esa pequeñez constituye la razón esencial de su grandeza; porque para ellos ser grandes han necesitado que tú seas pequeño, como la montaña para culminar necesita alzarse entre las colinas, lomas y cerros.

Si eres grande, alégrate, porque lo invisible se manifestó en ti de manera más excelente; porque eres un éxito del Artista eterno.

Si eres sano, alégrate, porque en ti las fuerzas de la naturaleza han llegado a la ponderación y a la armonía.

Si eres enfermo, alégrate, porque luchan en tu organismo fuerzas contrarias que acaso buscan una resultante de belleza; porque en ti se ensaya ese divino alquimista que se llama el dolor.

¿Cómo se mide la vida?

La Vida no se mide anotando puntos, como en un juego.
La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.

No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te puedas en casa sólo.
No se mide según con quién sales, con quién solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.

No se mide por las personas que has besado.
No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta.

La camisa del hombre feliz

La historia que voy a contarles sucedió hace muchísimos años en el corazón de Siam.
Siam es la tierra donde viven los tai.
Una tierra de arrozales atravesada por las aguas barrosas del Menam.
Hace muchísimos años, el Rey de los tai se llamaba Ananda.
Ananda tenía una hija. La princesa Nan.
Y Nan estaba enferma. Languidecía.
Ananda, que era un rey poderoso y amaba a su hija, consultó a los sabios del reino.
Y los sabios más sabios del reino dijeron que la princesa Languidecía de aburrimiento.
-¿Qué la puede curar? -preguntó el Rey con la voz en un temblor.
- Par sanar -contestaron los sabios-, deberá ponerse la camisa de un hombre feliz.
- ¡Qué remedio tan sencillo! -suspiró aliviado el Rey.
Y ordenó a su asistente que fuera a buscar al primer hombre feliz que encontrara, para pedirle la camisa.

Las arrugas de la risa

Casi siempre, esa gente se vuelve lacrimosa. Cuando alguien la encuentra se pone a contarle su desgracias hasta que otra de sus desgracias acaba siendo que nadie quiere encontrársela.

Esto último no le pasó nunca a la tía Ofelia, porque a ella la vida la cercó varias veces con su arbitrariedad y sus infortunios, pero mi tía jamás abrumó a nadie con la historia de sus pesares. Dicen que fueron muchos, pero nadie sabe siquiera cuántos, y menos las causas, porque ella se encargó de borrarlos cada mañana del recuerdo ajeno.

Era una mujer de brazos fuertes y expresión juguetona, tenía una risa suave y contagiosa que supo soltar siempre en el momento adecuado. En cambio, nadie la vió, jamás, llorar.

Desiderata

Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto sea posible y sin rendirte mantén buenas relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de una manera serena y clara; y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante porque también ellos tienen su propia historia.

Esquiva a las personas ruidosas y agresivas pues son un fastidio para el espíritu. Si te comparas con los demás te volverás vano y amargado; pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera por humilde que sea, pues ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos. Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños, más no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe. Hay personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

10 secretos para ser feliz

1. LA ACTITUD

La felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar.

Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias.

Sé capaz de cambiarte a ti mismo, y el mundo cambiará contigo.

Recuerda que lo único que puedes controlar en el mundo son tus pensamientos.

Aunque cuando uno está verdaderamente enamorado "hay razones del corazón que la razón desconoce y se niega a aceptar".

2. EL CUERPO

Mis sentimientos son influenciados por mi postura. Nada como una sonrisa.

Una postura adecuada genera una disposición feliz.

Es importante también que hagas ejercicio, éste nos libera del estrés y genera la secreción de endorfinas, que hacen que nos sintamos bien.

Mira siempre hacia arriba y sólo podrás reír, pues no conozco a nadie que haya podido llorar en esa postura.

Hoy voy a aprender a ser feliz

Voy a amar a las personas por lo que son, seres humanos como yo, no por los malos momentos que me han hecho pasar los voy a odiar, al contrario agradeceré esos momentos de dolor porque gracias a ellos aprendí a madurar y por eso los voy a amar.

Voy a sonreir ante las situaciones difíciles y ante aquellos que me lleguen a lastimar, en vez de darles una mala palabra o maldición, les daré una sonrisa llena de bendición desde lo más profundo de mi corazón.

Mi nombre es Felicidad

Yo soy parte de la vida de aquellos que tienen amigos, porque tener amigos es ser feliz.

Yo soy parte de la vida de aquellos que viven rodeados por personas como usted, pues vivir así es ser feliz.

Yo soy parte de la vida de aquellos que creen que ayer es pasado, mañana es futuro y hoy es un regalo, por eso es llamado presente.

Formo parte de la vida de aquellos que creen en la fuerza del Amor, que creen que para una historia bonita no hay punto final.

Yo estoy casada, ¿sabían? ; Estoy casada con el Tiempo. ¡Ah! ; ¡Mi marido es lindo!

Él es responsable de la solución de todos los problemas. Él reconstruye los corazones, el cura lastimaduras, él vence la tristeza.

La felicidad es un trayecto, no un destino

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.

Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos por que son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgamos de esa etapa. 

Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados... 

Los zapatos

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones.

Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor:
Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.

Mi querido amigo -le dijo el profesor-, nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres.
Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

La enseñanza de Nasha

Era tarde y Nasha se encontraba buscando algo en la calle, junto a su pequeña choza. El sol se estaba poniendo y la oscuridad, poco a poco, cubría la aldea.

Entonces la gente se congregó, al ver que aquella mujer excéntrica, buscaba algo con mucho afán.

Preguntaron:

- ¿Qué estás buscando con tanta urgencia? ¿Se te ha perdido algo?

Ella contestó:

- Si, se me ha perdido una aguja.

La multitud replicó:

- El sol ya se pone y resultará difícil encontrar la aguja.

Ellos dijeron: