Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:
1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.
¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?
Piensa la respuesta antes de seguir leyendo
Historias para pensar y reflexionar sobre la vida, los sentimientos y el prójimo
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Piensa que...
Piensa que ...
el obstáculo más grande es el miedo
el dia más bello es hoy
los mejores maestros son los niños
el mayor error es darse por vencido
el más grande defecto es el egoísmo
el obstáculo más grande es el miedo
el dia más bello es hoy
los mejores maestros son los niños
el mayor error es darse por vencido
el más grande defecto es el egoísmo
Fácil y difícil
Fácil es ocupar un lugar en una agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Le habían enseñado a pensar
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nóbel de Química en 1908 contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con insistencia que su respuesta era absolutamente cierta. Profesor y estudiante acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía: demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con insistencia que su respuesta era absolutamente cierta. Profesor y estudiante acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía: demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
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